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 nº. 017 - diciembre -  2008 -  Para ellas

Las medias femeninas 

Los primeros indicios de la existencia de prendas para cubrir las piernas datan de hace 3.000 años. En tumbas egipcias se han encontrado restos  de una especie de calcetines. Probablemente su finalidad era más bien la de abrigo de las piernas que de adorno y eran utilizadas por los hombres.

     Los romanos también las conocieron y las llamaban calceus de donde vienen los nombres de calzas y calcetines. Eran  en definitiva medias de distinto tamaño. Al  estar al descubierto en los hombres  empezaban también a ser decorativas y símbolo de la posición social de quienes las vestían.

     En el siglo XIII ya hay pinturas que retratan a los Reyes Magos vistiendo calzas  hasta media pierna sujetas por ligas. Las mujeres hasta entonces no precisaban medias o calzas por llevar vestidos largos y gruesos, que las abrigaban.

     Poco a poco también las damas utilizaban medias cada día de tejidos más delicados pero todavía cubiertas por sus largas faldas que impedían enseñar las piernas. La mayor preocupación entonces era la decoración de los zapatos que si se veían.

     En el siglo XVI la antigua calza  se queda para cubrir el muslo y una calza más fina, la media, vestiría  la pierna. El uso por la realeza impuso enseguida la utilización de tejidos cuya finura y delicadeza aumentaban con la posición social de la mujer imponiéndose las de  seda siendo muy apreciadas las españolas.

      En el XVIII los franceses extendieron el uso de la media entre las mujeres tanto de la burguesía como de la nobleza.

      En el XIX todavía el uso de las medias era  muy íntimo hasta el punto de que cuando le regalan a Isabel II unas medias la respuesta de su mayordomo fue la de  que las Reina no tenían piernas.

     En el nuevo siglo se produce la definitiva revolución de las media. En  1909 ya se muestra todo el pie en los vestidos de paseo y en 1913 la pantorrilla. Surgen los nuevos tejidos como el rayon más suave y transparente. A mitad de siglo aparecen ya las medias sin costura, y más tarde los panties que ya no hacen necesario el uso de los ligueros.

       Hoy la media sigue siendo una prenda en la que se refleja la femineidad de la mujer cambiando cada día los colores y los diseños para mantener vivo el interés de los hombres y de las otras mujeres.

Lourdes Rodríguez Ruiz

 

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