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nº. 008   noviembre 2.005 - Cultura

Los trabajos

de

 Vargas Llosa

 

La comparecencia de Mario Vargas Llosa en los Cursos y Encuentros de Otoño de Guadalajara permitió una aproximación a la persona que se esconde detrás de obras como La casa verde o La fiesta del chivo” y a las influencias que ha recibido en su carrera literaria.

      Para Vargas los escritores se pueden dividir en dos categorías, por un lado están aquellos que tienen gran facilidad para escribir y que consiguen plasmar con palabras las ideas de forma natural, en el otro grupo se encuadran los que deben realizar una gran esfuerzo para desarrollar su trabajo y pasión. “Yo soy uno de los escritores que tienen una gran dificultad en materializar en lenguaje la nebulosa de la inspiración, una dificultad que con el tiempo en vez de disminuir ha ido aumentando. Ahora que casi soy viejo encuentro cada vez que empiezo una historia la misma o mayor dificultad que cuando escribí mis primeros cuentos adolescentes” afirma el peruano.Su éxito actual y el ánimo para no desfallecer y tirar la toalla en sus comienzos reposa, en gran medida, en el clásico francés Flaubert, con quien se ha visto identificado; “debo agradecerle el haberme infundido confianza cuando comencé mi labor literaria. Flaubert era uno de esos escritores que tenían una enorme dificultad para escribir. Encontraba muchos obstáculos que le hicieron crear una disciplina de trabajo. Lo que más me ayudó fue leer su correspondencia, y, sobre todo, las cartas a su amante”.

     Un ejemplo estimulante Para el maestro peruano fue saber que un creador de la talla de Flaubert había tenido las mismas dificultades y desfallecimientos que él. “Cuando el genio no brota naturalmente, a través de disciplina, tesón y perseverancia se pueden crear obras maestras”. Hay escritores que crean desde la imaginación y otros que escriben a partir de vivencias que luego dan pie a que vuele la fantasía, el escritor peruano afirma pertenecer a este último grupo. Según sus palabras todas sus creaciones encuentran su origen en una experiencia real.Para Vargas Llosa escribir es una vocación, pero también es una profesión que cada vez va ocupando más la vida de muchos escritores de manera excluyente. A veces detrás del trabajo de un escritor se esconden motivaciones generosas, pero otras veces son sórdidas, como el caso de Balzac, que a juzgar por su correspondencia, sólo le importaba el dinero.

     Pero “a los escritores debe juzgárseles por aquello que escriben y no por lo que hay detrás” asevera Vargas Llosa.Para nuestro escritor una de las grandes funciones de la literatura es “enriquecer extraordinariamente la vida, es algo que la añadimos porque tal como es no basta”. Vargas Llosa se muestra contrario a esos pesimistas que afirman que la literatura está dando sus últimas bocanadas vencida por la imagen.También nos anunció que ya ha terminado su última novela, Travesuras de una niña mala,que “si es algo es una historia de amor. Ocurre a lo largo de cuarenta años en las ciudades en las que he vivido y en épocas en las que yo he vivido en esas ciudades. Eso es lo único que tiene de autobiográfico”.

                                                                                                                     Juan A. Martinez

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