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 nº. 005   julio-agosto  2.005  Cultura

El dibujo florentino durante los últimos Medici

(1620-1720)

 

Con motivo de la publicación del inventario de sus dibujos toscanos de los siglos XVI al XVIII, tomo 2,1620-1800, el Museo del Louvre presenta una selección de sesenta obras, seleccionadas entre el total de las 750 que se recogen en el mencionado volumen.

         

      El  Museo conserva de hecho uno de los conjuntos mas completos de este período gracias a la colección de Filippo Baldinucci, que Dominique Vivant Denon adquirió en Florencia en el ano 1806. Los descubrimientos en los fondos de piezas anónimas y las adquisiciones recientes han permitido conocer mejor el trabajo de grandes dibujantes como Giovanni San Giovanni, Carlo Dolci, Francesco Furini, Cecco Bravo y de algunos barrocos como Baldassarre Franceschini, mas conocido como   " Il Volterrano ".

 

 

      El gusto por lo teatral, la fabula, el humor… son elementos que vienen a enriquecer el naturasmo florentino, que se plasma aqui por la observación del cuerpo (el naturalismo) o la descripción de los paisajes de los alrededores de Florencia

      

      Imbuídos por un sentimiento de pertenencia a una tradición estética en la que prevalece la práctica del dibujo, los florentinos del siglo XVII se erigen en maestros de la línea del contorno, las hechuras estructuradas, los efectos mas delicados de "sfumato", en un período en el que se vuelve a leer el " Tratado de la pintura " de Leonardo da Vinci. Imitando el estilo de Federico Barocci se emplean en el uso del pastel, jugando con las posibilidades de los fundidos de color para lograr una expresión del rostro segun la tradición florentina de los "ariediteste ". Así el retrato, el paisaje, la expresión de la devocion, las batallas… son algunos de los temas utilizados en estos lienzos en una muestra que permite seguir la revolución del dibujo hacia formas barrocas o a la adhesión al estilo romano marcado por Pietro da Cortona.

 

      La exposición se cierra con una selección de dibujos a plumilla dedicados al paisaje y a la ilustración del libro, un ámbito en el que los florentinos destacan tras el ejemplo de Jacques Callot, que no abandonó Florencia hasta 1621, tras la muerte de su protector, Cósimo II de Médicis.             

 

                                                                               Sophie C. Augustin

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